Para que a otra no le pase



La mayoría de las mujeres entrevistadas me respondieron esto como su principal razón por publicar sus testimonios. Ellas expresaron su angustia de que si ellas no contaban, a alguien más le iba a suceder esto y la culpa iba a ser aún peor.

“Pero yo me pongo en el lugar de la compañera, que te cuento que la empezaron a molestar por ese mismo tiempo y esta chica tiene lesiones en todo el cuerpo, autolesiones y estos tipos en los grupos planeaban sus cosas decían ‘si a ella la molestamos, si a ella la jodemos, ella sí se mata’ y eso no está bien para nada. Es una escalada de violencia, va escalonando. A raíz de eso fue que seguí el proceso y traté de entender de que lo que tenía que hacer es tratar de ser más fuerte porque no hay que permitir que estas personas se salgan con la suya, así sea, así no haya un proceso legal, así no haya nada” (E. Huaman, entrevista por Zoom, 24 de mayo del 2020).

Incluso algunas expresaron que dar el testimonio era su “deber” como ciudadana y como mujer para alertar a las mujeres o mantenerlas al tanto si es que les pasa:

“Después de hacer la denuncia no fue liberador, fue como que me sentí que estaba en el deber de hacerlo, aunque no sea algo que me guste, yo me sentí en el deber de hacerlo como que estaba cumpliendo un rol para que todo vaya bien, no me sentí como que más liberada o estresada. Solamente lo vi como un deber que debería cumplir cualquier persona que ve que a otros les paso.” (M. García, entrevista por Zoom, 30 de mayo del 2020).

Related Post