Ir a la policía causa más daño



No todas las entrevistadas hicieron denuncias formales por miedo a la mismas represalias o por que les aconsejaron que no las hagan. Sin embargo, las que sí fueron no recibieron el trato debido y no solo fueron revictimizadas pero también directamente maltratadas:

“Cuando llegamos a la comisaría me hacen esperar y me piden que me siente en una banca junto a mi agresor y yo como ‘¿Qué? Están locos, yo no me voy a sentar con él’ y si bien la banca es larga me pareció una falta de respeto hacia mí y les dije que no iba a sentarme, y ellos dicen que me siente y yo me negué y les dije que no iba a hacerlo. Para tomar la denuncia tomó varias horas y les dije que me parecía injusto que me hagan eso a mí, quería que lo mantuviera alejado de mí y me puse tan nerviosa que estaba llorando pidiendo que lo alejaran de ahí y al final alguien pidió que lo hiciera y lo colocaron en una carceleta.” (M. Chagua, entrevista por Zoom, 31 de mayo del 2020).

Por otro lado, también se colocan en posición para defender a los agresores:

“Allá me dijeron que por lo que había pasado en Jesús María podía considerarse un intento de secuestro, después de pasar tres días en la DIRINCRI poniendo la denuncia, porque tenía que pasar por varias personas. Entonces un fiscal se pone delante de mí, me dijo esta es la parte final, usted entenderá que esta es la libertad, es el bien más preciado, yo pensaba que por fin me iba a hacer caso y me calló, me dijo ‘No me refiero a usted, me refiero al sujeto que está denunciando’ y yo ‘¿Qué?’ y fue ahí cuando me di cuenta que ahí justicia no iba a haber.” (M. Peschiera, entrevista por Zoom, 22 de junio del 2020).

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